Huertos Escolares. Sembrando el futuro.

Los huertos escolares recuperan los conocimientos de nuestros padres y abuelos, quienes en la mayoría de los casos sabían como producir sus alimentos y ahora es un conocimiento olvidado que esta generación puede perder.

La creación de los huertos escolares no solo recuperan estos conocimientos, sino crean un futuro libre para nuestros hijos. "Quien te llena el estómago te hace rico" dice un dicho. Hagámonos ricos nosotros mismos. Hagámos ricos a nuestros hijos.

El trabajar en un huerto escolar conecta al niño con los ciclos de la naturaleza, de la cual formamos parte todos. Les permite saberse capaces de producir alimentos en el presente y en el futuro. Les acerca a lo que contienen los alimentos y les enseña como producir sin usar venenos ni químicos.

Y realizar un huerto urbano también propicia la convivencia entre padres e hijos, y facilita la relación entre alumnos y maestros, además de acercarlos a actividades lúdicas que rompen con la estructura rígida del salón de clases.

Padres e hijos construyendo el huerto
Padres e hijos construyendo el huerto

Enseñarles a sembrar también apoya de manera práctica todos los conocimientos que se les enseñan en clase, desde Historia, donde aprenden como sembraban nuestros antepasados. Geografía y Ciencias Naturales, cuando saben cuales son las técnicas de siembra de acuerdo al clima, cuáles son aquellas plantas que nuestro México ha legado al mundo y cuál es su importancia económica global actual. Por ejemplo, el maíz forma parte del 30% de toda la alimentación mundial.

Aplicando otros conocimientos al diseño del huerto
Aplicando otros conocimientos al diseño del huerto
Aplicando otros conocimientos al diseño del huerto
Aplicando otros conocimientos al diseño del huerto
Aplicando otros conocimientos al diseño del huerto
Aplicando otros conocimientos al diseño del huerto
Aplicando otros conocimientos al diseño del huerto
Aplicando otros conocimientos al diseño del huerto

Les ayuda a conocer los ciclos de la naturaleza, el clima, las lluvias. Matemáticas, al calcular el tamaño de la parcela. Les entusiasma construir y usar algunas herramientas básicas, como palas, martillos y clavos.

 

Los chicos usando herramientas básicas
Los chicos usando herramientas básicas

 

Los chicos usando herramientas básicas
Los chicos usando herramientas básicas

Y sobre todo, les regala futuro, esperanza, alegría y abundancia.

¿Cómo iniciar un huerto escolar?

Es bien sencillo. Solo es necesaria voluntad y un poco de tiempo. Hay que presentar un proyecto al director, explicar lo que se desea hacer y dedicar al menos un par de horas a la semana.

Técnica de siembra lasaña

Hay muchas opciones para crear un herto escolar. Ahora presentaremos una de ellas, sencilla de aplicar y que reutiliza materiales de desecho.

Seleccionando huacales
Seleccionando huacales
Área seleccionada y marcada para la cama de siembra
Área seleccionada y marcada para la cama de siembra
Retirando la capa de pasto
Retirando la capa de pasto
Huacales cubiertos en las caras laterales con cartón corrugado
Huacales cubiertos en las caras laterales con cartón corrugado
Preparando semilleros
Preparando semilleros
Sembrando las semillas de manera directa
Sembrando las semillas de manera directa
Crecimiento de las plantas
Crecimiento de las plantas

 

Crecimiento de las plantas
Crecimiento de las plantas

 

Crecimiento de las plantas
Crecimiento de las plantas

Siempre es un motivo de alegría el cosechar el fruto del año de trabajo y ver a los chiquitos disfrutar de frutos y verduras que ellos mismos cosechan.

 

Disfrutando la cosecha
Disfrutando la cosecha

 

Disfrutando la cosecha
Disfrutando la cosecha

 

Disfrutando la cosecha
Disfrutando la cosecha

¡Anímate a iniciar un proyecto de huerto escolar!

Por: Jeinny Solís / Es fácil ser Verde